Bono de datos

Un bono de datos es una tarifa que nos proporciona una cantidad de megas determinada de descarga y subida de megas para acceder a internet.

Así pues, un bono de 500MB que cueste 5 euros mensuales significa que tenemos 500MB para poder navegar por Internet durante todo un mes. Los megas que no gastemos no son acumulables, lo que significa que una vez que empiece un nuevo ciclo de facturación, los megas que no hayamos gastado se perderán, sin derecho a devolución de los megas que no se hayan usado.

Sin embargo, una vez superado el límite del bono pueden pasar dos cosas: una bajada de la velocidad a unos 64kbps o seguir navegando pagando por cada MB adicional. Ésto es muy importante ya que nos podríamos llevar sustos en la factura si navegamos más de la cuenta.

Bonos en los que baja la velocidad

En este tipo de bonos baja la velocidad. Dependiendo del operador y la tarifa, la velocidad disminuirá hasta los 64kbps ó 128kbps y podremos seguir navegando de forma ilimitada sin coste adicional, por lo que este tipo de tarifa podría considerarse como una tarifa plana de datos. Sin embargo, la velocidad a la que se navega superado el bono es demasiado baja y sólo nos permitiría enviar mails y navegar bastante desmacio. Olvídate de ver vídeos o que las imágenes se descargen rápido.

Algunos operadores ofrecen la opción de contratar megas adicionales si dentro del periodo de facturación hemos agotado la capacidad de transferencia contratada.

Bonos en los que se tarifican los megas una vez superado el límite

En este tipo de bonos, una vez superado el límite, seguiremos navegando a máxima velocidad pero se nos tarificará por cada mega descargado. Depende del operador y la tarifa, es posible que se tarifique por bloques.