NFC

NFC (del inglés Near Field Communication) es un protocolo de comunicación de corto alcance utilizado principalmente para identificarse. La característica principal del NFC es su reducido alcance, de apenas 20 cm como máximo, lo que le hace idóneo para pagar o abrir una puerta a modo de llave con el teléfono móvil.

El protocolo NFC funciona en la banda de los 13,56 MHz y tiene una tasa de transferencia máxima de 848Kbit/s, una tasa muy reducida si lo comparamos con los 24 Mbit/s que soporta el Bluetooth. Por tanto, NFC no es un protocolo pensado para transmitir grandes cantidades de datos. Sin embargo, NFC destaca porque se comunica de forma instantánea, es decir, puede enviar o recibir información a otro dispositivo compatible sin la necesidad de enlazarlos previamente.

El hecho de que NFC tenga un alcance de apenas 15 a 20 cm lo convierte en una tecnología ideal para realizar pagos sin contacto (imagínese los problemas de seguridad que podría tener un alcance de varios metros), activar el modo de navegación cuando estemos en el coche, abrir puertas sin llave...

Actualmente el uso más prometedor del NFC son los pagos en comercios, dónde un teléfono móvil podría suplir perfectamente el uso de las tarjetas de crédito. Aunque es una tecnología que aun no es ampliamente utilizada, ya se puede pagar con el móvil con muchos terminales Android y Google Wallet. Apple Pay también es un buen ejemplo de esta tecnología que incorpora el iPhone 6.