Tarjeta SIM

Una tarjeta SIM es una pequeña tarjeta electrónica que almacena de forma segura el número de identificación de abonado de redes GSM, UMTS (3G) o LTE (4G). Dicho de forma sencilla, es la tarjeta que contiene nuestro número de teléfono y permite a un móvil, smartphone, tablet, módem o cualquier otro terminal compatible identificarse ante el operador de red que proveerá el servicio de telefonía móvil.

Tarjetas SIMs

Diferentes tamaños

Existen cuatro versiones distintas de tarjetas SIM, que se diferencia principalmente por su tamaño. En la imagen superior podemos ver, de izquierda a derecha, una SIM estándar, mini SIM, micro SIM y nano SIM. Hay que recordar que la gran diferencia entre una SIM estándar, una mini SIM y una micro SIM es sólo y exclusivamente su tamaño. Tanto su grosor como la disposición de los pines electrónicos son exactamente iguales.

Sin embargo, la nano SIM tiene un grosor ligeramente inferior al resto.

Datos que contiene una tarjeta SIM

  • ICCID: es un número que identifica internacionalmente una tarjeta SIM
  • IMSI: : sus siglas vienen de Identidad Internacional del Suscriptor Móvil, es un número único de cada SIM. Este número es con el que el operador identifica de forma inequívoca a la tarjeta SIM, y por tanto a su propietario, número de teléfono...
  • Ki: conocido como clave de autenticación, es un identificador de 128 bit que sirve para validar que la tarjeta SIM es correcta. Es decir, es una clave de acceso de cara al operador.

El futuro de las tarjetas SIMs ¿serán virtuales?

Actualmente, todos los dispositivos que se conectan a una red GSM, UMTS o LTE necesitan de una tarjeta SIM ofrecida por un operador de telefonía para poder funcionar, es decir, hacer llamadas y conectarse a Internet. Por tanto, una persona que necesite tener varias líneas (distintos número de teléfono) en el mismo móvil, necesitará cambiar la tarjeta SIM o comprar un móvil con dos ranuras (móvil dual-sim). Es más, si cambiamos de operador buscando mejores tarifas también necesitaremos cambiar la SIM por otra. Cosa que se solucionaría con SIMs virtuales.

Aunque aun no existe ningún fabricante que comercialice este tipo de teléfonos móviles o smartphones, en un futuro ideal nuestro número de teléfono junto con los credenciales necesarios para el funcionamiento de la red se almacenarían dentro de un chip del propio terminal. Así pues, cambiar de operador sería tan fácil como acceder a la configuración del móvil, elegir qué operador queremos, portar el número y listo. Igualmente, dentro del propio menú podríamos cambiar de una línea a otra a golpe de clic.