La guía definitiva para comprar un movil

Comprar un teléfono móvil puede llegar a ser un poco tedioso. Y es que existe una enorme variedad de gamas y modelos similares que podrían llevarnos a no decidirnos sobre qué móvil comprar o que características necesitamos que tenga nuestro futuro smartphone. En esta guía de compra pretendemos ayudarte en tu decisión de comprar un teléfono móvil.

El precio es un indicador de calidad

Sí, el precio en gran medida indica la calidad de un teléfono móvil. A igualdad de condiciones, si tenemos dos móviles con características similares pero uno es más caro que el otro probablemente se deba a que tiene más demanda por parte de los consumidores. Si la gente está dispuesta a pagar más seguramente sea mejor.

Por tanto el precio es un primer indicador que nos ayudará a decidirnos sobre que terminal comprar. Es más, seguramente tengas un presupuesto y no quieras excederte de cierta cantidad.

Si ya te has marcado un presupuesto límite y no te decides, podemos guiarnos por muchos factores: marca, materiales, procesador, cámara, memoria, pantalla... vamos a verlos todos.

Tamaño de pantalla

El tamaño de pantalla es un factor importante. Para la mayoría de las personas una pantalla de 5 pulgadas les va bien. Por regla general, cuánto más grande mejor. Leerás mejor los contenidos, letras más grandes y por lo general, mejor usabilidad. El problema de las pantallas grandes es que los terminales pesan mas y es más incómodo transportarlo. Un móvil grande en el bolsillo de un vaquero se nota.

Por lo demás, un móvil grande no es necesariamente más incómodo que uno pequeño. Incluso se pueden usar con una sola mano para la mayoría de las tareas. De cierta manera, la mano y tu pulgar se acaban adaptando para llegar a cualquier esquina de la pantalla.

Así pues, si quieres un móvil grande pero no te decides, que sepas que el único inconveniente es el transporte. Algo incómodo en el bolsillo delantero de los vaqueros (acabarás llevándolo en el trasero) y tendrás que tener más cuidado al sentarte o con ciertos movimientos para no romperlo o doblarlo.

Si tu prioridad es la movilidad y el transporte, mejor un móvil con pantalla pequeña.

Sistema operativo

iOS o Android. Tienes que decidirte por uno de los dos. Aunque existen más, podríamos decir que son anecdóticos en el mercado actual.

iOS es exclusivamente para iPhone. Si lo necesitas sí o sí por algún motivo tienes que comprarte una manzana. En cualquier otro caso, tu opción es Android.

El problema de Android son las actualizaciones. Si compras un iPhone tienes garantizado que durante varios años recibirás, cada pocas semanas o meses, las últimas actualizaciones con nuevas funciones o mejoras en cuanto a seguridad, pero con Android no. Y no es que Android no se actualice, que lo hace, es que no todos los fabricantes actualizan las versiones de sus terminales.

A día de hoy, la última versión de Android es la 7.1. Si compras un terminal con Android procura que sea la última e intenta averiguar si el fabricante se compromete a actualizarlo en el futuro. Por ejemplo, Google se compromete a actualizar el sistema operativo de sus Google Pixel al menos durante dos años, y durante tres años a actualizar problemas de seguridad.

Otros fabricantes no se comprometen explícitamente pero si se puede consultar su reputación en este sentido en el pasado. Y hay otros que directamente te venden el móvil tal cual y nunca más volverás a saber sobre ellos.

Diseño

Sobre gustos no hay nada escrito. Si te gusta el diseño de un móvil te gusta. Y punto. Cómpratelo siempre y cuando cumpla tus mínimos de funcionalidades, cámara... y se ajuste al presupuesto.

En cualquier caso, dentro del ámbito del diseño también debes tener en cuenta los materiales. Tanto los del chasis (que sea robusto, no se doble), los de la pantalla (que no se raye la primera semana de uso) o la carcasa (que no pierda el color o se desluzca con el paso del tiempo).

En cualquier caso, el diseño es algo muy subjetivo que depende en gran medida de los gustos de cada uno.

Almacenamiento

Existen dos tipos de móviles: los que tienen almacenamiento ampliable con tarjetas SD y los que no.

Los que tienen almacenamiento exclusivamente interno suelen estar disponibles en varias capacidades. Por ejemplo, el iPhone 7 está en 32, 128 y 256GB. El problema aquí es saber de antemano cuánto espacio necesitaremos en el futuro, puesto que una vez comprado la capacidad no es ampliable.

Diez minutos de vídeo en 4K ocupan aproximadamente 3,5GB. Así que si vas a grabar vídeo o tienes una librería de fotos grande no te compres la versión con menos almacenamiento.

La ventaja de la tarjeta SD es obvia. Empiezas por una pequeña y si se te queda pequeña en el futuro puedes comprar otra más grande.

Por lo general, los móviles con almacenamiento interno son más caros. Mejor dicho, el precio medio de un giga interno es más caro que el precio medio del giga de una tarjeta SD.

Personalmente si me dan a elegir prefiero el almacenamiento interno. Cuánto más simple es el móvil mejor. Pero ya sabéis. Para gustos colores.

Procesador

El procesador es el "cerebro" de tu smartphone. Es un chip, o conjunto de chips, que se encargan de procesarlo todo. No se limitan a hacer cuentas con unos y ceros. No. Además lo controla todo.

Controla a los sensores (de proximidad, luz ambiental, los toques en la pantalla táctil), la pantalla, las tarjetas de memoria, huella dactilar, procesamiento de imágenes de la cámara, memoria RAM, el renderizado de los juegos, vídeos, cobertura, wifi... el procesador lo controla todo.

A la hora de comprar un móvil, olvidate de cuantos núcleos tiene o de la velocidad de reloj (los famosos gigahertzios). Muchas veces los fabricantes lo usan como estrategia de marketing haciéndote ver que a más núcleos mejor. Lo verdaderamente importante en cuanto al procesador es su desempeño. Su rendimiento.

Cuando vayas a comprar un móvil, mira que procesador tiene (te sonará la marca Snapdragon o Exyos) y mira benchmarks en Internet (como Geekbenchmark o AnTuTu). Estos benchmark o controles de rendimiento lo que hacen es simular ciertas tareas (como cálculos de la CPU, renderizado de vídeos...) y generan una puntuación relativa. A más puntos mejor y cuanto más rápido hagan una tarea mejor.

¿Puede existir un procesador de doble núcleo mejor que uno cuádruple? La respuesta es . Así que no te bases en el número de nucleos e investiga sobre cada procesador en concreto.

Cámara

A la cámara le pasa lo mismo que al procesador. Mayor número de megapixeles no es sinónimo de mejor. Intervienen muchos otros factores, como el tipo de sensor, apertura o tamaño del pixel. Pero sin duda, es la calidad de la óptica la que marca la diferencia.

Lo ideal, si tienes la posibilidad, es coger ambos móviles, jugar con la cámara y comprobar cuál hace mejores fotos. Sino, siempre puedes acceder a flickr y ver fotografías filtrando por modelo o pedir opiniones a amigos que tengan el modelo sobre el que tienes dudas.

Memoria RAM

La memoria RAM es la memoria que usan el sistema operativo y las aplicaciones cuando están abiertas. Por norma general a mayor memoria mejor fluidez. Pero ojo. Esto no significa que necesites un móvil con 6GB de RAM. Probablemente nunca vayas a necesitar tantos gigas de RAM a la vez.

El problema con la memoria RAM es el mismo que con el número de núcleos: los fabricantes lo usan como reclamo publicitario haciéndote creer que cuantos más gigas mejor.

Salvo casos muy puntuales (tal vez uses tu móvil como editor de vídeo o para videojuegos muy complejos) nunca vas a necesitar 6GB de RAM.

Aquí me gustaría darle un punto a favor a Apple, y es que su sistema operativo, iOS, está tan bien optimizado que el iPhone 7 solo necesita 2GB de RAM. El iPhone 7 Plus tiene 3GB debido a que tiene doble cámara y necesita almacenar más datos en memoria para componer una fotografía a partir de los datos de dos cámaras independientes.


Qué uso le vas a dar a tu móvil

Esta es otra cuestión. Si solo lo quieres para hablar y Whatsapp ¿para que gastarte un dineral? Probablemente en este caso te servirá un terminal barato, con una pantalla acorde a tus gustos y una cámara aceptable.

Si lo usas mucho o por trabajo, entonces necesitas un móvil fluido y que ofrezca una buena usabilidad.


Una cosa no menos importante es que una vez sepas qué móvil vas a comprar, hazlo en la tienda más barata que encuentres. Primero elige modelo. Luego elige tienda.

¿Por qué te digo esto? Por que si entras en una tienda a comprar un móvil el comercial va a venderte el móvil que a él le interese venderte. Ya sea intentando venderte un móvil más caro, o el que más margen de beneficio le reporte.

Lo bueno que tiene Internet es que con una simple búsqueda encontrarás el precio más barato. Otro tema interesante es la financiación y los *planes renove**

Financiación

Muchas tiendas financian la venta de móviles. Y muchas a coste 0%. Es bueno aprovecharlo sin caer en el consumismo.

Algunas operadoras hacen descuentos si contratas ciertas tarifas. ¡Cuidado con esto! En muchos casos acabarás pagando más por culpa de una tarifa arificialmente cara. Hazte tus cuentas:

  • ¿Cuánto te cuesta el móvil libre más una tarifa barata de un OMV como Simyo o Lowi?
  • ¿Cuánto acabas pagando por un móvil con descuento sujeto a una permanencia con una tarifa más cara?

Haz cuentas y decántate por lo más barato. Habrá veces que te compense la permanencia y veces que no.

¿Fundas sí o fundas no?

La verdad. Me horrorizan las fundas. Hacen que el móvil sea más grueso y empeoran la experiencia de uso. Pero en muchos casos no queda más opción. A nadie le gusta que se rompa la pantalla por una simple caída. En mi opinión son un mal menor.

Tema a parte son los protectores de la pantalla. ¿No os resultan antiestéticos y desagradables? Si es posible evítalos. Con un poco de cuidado (por ejemplo, no te metas en el mismo bolsillo las llaves y el móvil) la pantalla no debería rayarse,